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Salud animal30 de junio de 20268 min de lectura

Otitis en perros: síntomas, causas y cuándo ir al veterinario

Cómo reconocer una infección de oído, por qué se produce, por qué no conviene tratarla por tu cuenta y cuándo acudir al veterinario para evitar que se cronifique.

Otitis en perros: síntomas, causas y cuándo ir al veterinario

La otitis en perros es la inflamación del conducto auditivo y uno de los motivos de consulta más habituales en cualquier clínica veterinaria. Provoca molestias importantes (picor, dolor y mal olor) y, aunque suele empezar como un problema leve, tiene una fuerte tendencia a repetirse o a cronificarse si no se trata bien o si no se corrige la causa de fondo. En esta guía explicamos cómo reconocer una otitis, qué la provoca, por qué no conviene aplicar remedios por tu cuenta y cuándo acudir al veterinario sin esperar.

Qué es la otitis y por qué da problemas

La otitis es la inflamación del oído del perro. La más frecuente es la otitis externa, que afecta al conducto auditivo visible, pero si no se atiende puede avanzar hacia el oído medio e interno (otitis media e interna), cuadros más serios y dolorosos.

El oído del perro tiene forma de "L", con un tramo vertical y otro horizontal. Esta anatomía hace que la humedad, la cera y los restos se acumulen con facilidad en el fondo, creando un ambiente cálido y húmedo donde proliferan bacterias y levaduras. Por eso las razas con orejas caídas o con mucho pelo en el conducto, y los perros que se bañan o nadan a menudo, son más propensos a sufrir otitis de repetición.

Lo importante es entender que la otitis casi nunca es un problema aislado: suele ser la consecuencia de algo que altera el oído (alergias, parásitos, humedad, un cuerpo extraño). Si solo se trata la infección y no se busca la causa, el problema tiende a volver.

Síntomas: cómo saber si tu perro tiene otitis

Los signos de una infección de oído suelen ser bastante reconocibles. Conviene sospechar otitis si tu perro presenta:

  • Sacude la cabeza o la ladea hacia un lado de forma repetida.
  • Se rasca la oreja con la pata o la frota contra muebles y suelo.
  • Mal olor procedente del oído.
  • Secreción en el conducto: cerumen oscuro, amarillento, marrón o con aspecto de pus.
  • Enrojecimiento e hinchazón de la oreja por dentro.
  • Dolor: se queja o se aparta cuando le tocas la zona, e incluso puede mostrarse irritable.
  • Calor en la oreja afectada.
  • En casos avanzados, pérdida de equilibrio, andar en círculos o inclinación marcada de la cabeza, que indican afectación más profunda.

Una otitis de un solo oído es habitual, pero cuando los dos están afectados a la vez es más probable que exista una causa general de fondo, como una alergia. Si el perro también se rasca o se lame otras zonas del cuerpo, conviene comentarlo al veterinario.

Causas más frecuentes de otitis en perros

Detrás de una otitis casi siempre hay un factor que la desencadena. Los más comunes son:

  • Alergias: la causa de fondo más frecuente en las otitis de repetición. Las alergias alimentarias o ambientales inflaman la piel del conducto y favorecen las infecciones recurrentes.
  • Exceso de humedad: tras el baño o después de nadar, el agua retenida en el conducto crea el ambiente ideal para bacterias y levaduras. Es la típica "otitis del verano".
  • Parásitos: los ácaros del oído (frecuentes sobre todo en cachorros) provocan un picor intenso y un cerumen oscuro característico. Mantener al día la desparasitación del perro ayuda a prevenirlos.
  • Cuerpos extraños: las espigas vegetales son una causa clásica en primavera y verano. Se clavan en el conducto y provocan dolor súbito e intenso, con sacudidas de cabeza muy marcadas.
  • Exceso de cera o de pelo en el conducto, que dificulta la ventilación y la limpieza natural del oído.
  • Crecimientos o pólipos y otras alteraciones que estrechan el conducto, más propios de perros mayores.

Identificar la causa es lo que marca la diferencia entre resolver la otitis o que vuelva una y otra vez. Por eso el veterinario no solo trata la infección, sino que investiga qué la ha provocado.

Por qué no debes tratar la otitis por tu cuenta

Es muy habitual recurrir a limpiadores o a gotas que sobraron de otra ocasión, pero en la otitis esto puede ser contraproducente:

  • No todas las otitis se tratan igual: una infección por bacterias, una por levaduras y una por ácaros necesitan tratamientos distintos. Aplicar el producto equivocado no cura y retrasa la solución.
  • Riesgo si el tímpano está perforado: algunos productos para el oído son peligrosos si la membrana timpánica está dañada, algo que solo puede valorar el veterinario con un otoscopio.
  • Los bastoncillos pueden empeorarlo: empujan la cera y los restos hacia el fondo del conducto y pueden lesionar el oído. La limpieza la debe pautar el profesional.
  • Enmascarar el problema: calmar el picor sin tratar la causa hace que la otitis parezca resuelta y vuelva con más fuerza, con riesgo de cronificación.

El veterinario examina el conducto, a menudo toma una muestra del cerumen para verla al microscopio y así sabe qué microorganismo hay antes de elegir el tratamiento. Ese paso es el que evita que la otitis se repita.

Cuándo acudir al veterinario

La otitis necesita valoración profesional en la mayoría de los casos, pero conviene acudir sin esperar si aparece alguno de estos signos:

  • Dolor evidente, el perro no deja que le toquen la oreja o está muy irritable.
  • Secreción abundante, con sangre o con muy mal olor.
  • Hinchazón marcada del pabellón o de la entrada del oído.
  • Sacudidas de cabeza repentinas e intensas (posible espiga clavada).
  • Pérdida de equilibrio, inclinación de la cabeza o andar en círculos.
  • Otitis que se repite cada poco tiempo pese a haberla tratado.

Si tu perro tiene molestias intensas y dudas de la gravedad, nuestra guía sobre urgencias veterinarias te ayuda a decidir cuándo no conviene posponer la visita. Y si te preocupa el coste, conocer de antemano el precio orientativo de una consulta ayuda a no retrasar una atención que, cogida a tiempo, evita tratamientos mucho más largos.

Cómo prevenir las otitis de repetición

Algunas medidas sencillas reducen mucho las recaídas, aunque siempre conviene adaptarlas a cada perro con tu veterinario:

  • Secar bien las orejas tras el baño o el baño en piscina o playa, sin introducir nada en el fondo del conducto.
  • Revisar los oídos con regularidad para detectar pronto enrojecimiento, cera o mal olor.
  • Limpieza pautada por el veterinario, con el producto adecuado y solo cuando haga falta, sin abusar.
  • Controlar la causa de fondo: si hay alergia, su manejo es clave para que las otitis dejen de repetirse.
  • Mantener la desparasitación al día, sobre todo en cachorros y en perros que conviven con otros animales.

Elegir una clínica de confianza donde te expliquen bien la causa y el plan de prevención también marca la diferencia; nuestra guía sobre cómo elegir clínica veterinaria puede ayudarte.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi perro tiene otitis?

Las señales más típicas son que sacude la cabeza, se rasca la oreja, frota la cabeza contra el suelo o los muebles, y que el oído desprende mal olor o tiene secreción oscura. También puede mostrar enrojecimiento, hinchazón y dolor al tocarle la zona. Si observas varios de estos signos, lo más probable es que tenga una otitis y conviene que la valore el veterinario.

¿Puedo limpiar el oído de mi perro en casa?

Sí, pero solo con un limpiador auditivo apto y según las indicaciones del veterinario, y nunca con bastoncillos, que empujan la suciedad hacia el fondo y pueden lesionar el conducto. Si el oído está inflamado, doloroso o con secreción, no debes limpiarlo por tu cuenta: primero hay que descartar que el tímpano esté dañado, porque algunos productos son peligrosos en ese caso.

¿Por qué a mi perro le vuelve la otitis una y otra vez?

Las otitis de repetición casi siempre tienen una causa de fondo que no se ha corregido, y la más frecuente es la alergia (alimentaria o ambiental). También influyen la humedad acumulada, la anatomía de las orejas caídas o un tratamiento que se interrumpió antes de tiempo. Para romper el ciclo es necesario que el veterinario identifique y maneje esa causa, no solo la infección puntual.

¿La otitis del perro se contagia a otros perros o a las personas?

La mayoría de las otitis no son contagiosas, porque se deben a bacterias o levaduras que ya están en la piel y proliferan por un desequilibrio. La excepción son las otitis por ácaros del oído, que sí pueden pasar de un animal a otro por contacto, sobre todo entre cachorros. No se transmiten a las personas, pero si conviven varios animales conviene revisarlos todos.

¿Cuánto tarda en curarse una otitis en un perro?

Una otitis externa leve y bien tratada suele mejorar en una o dos semanas, siempre que se complete el tratamiento aunque el perro parezca recuperado antes. Las otitis crónicas o con una causa de fondo no controlada pueden necesitar más tiempo y revisiones. Interrumpir el tratamiento al primer signo de mejoría es uno de los motivos más frecuentes de que la otitis vuelva.

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