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Neurología VeterinariaMayo 202615 min

Epilepsia en perros: crisis convulsivas, diagnóstico y tratamiento con fenobarbital (2026)

La epilepsia es la enfermedad neurológica más frecuente en perros. Aprende a reconocer una crisis convulsiva, cuándo acudir al veterinario y qué tratamientos existen para controlarla.

Contenido editorial·Revisado en Mayo 2026·Blog veterinario
Epilepsia en perros: crisis convulsivas, diagnóstico y tratamiento con fenobarbital (2026)

Por el equipo editorial

Equipo editorial — Dame un veterinario

Redacción y revisión veterinaria · ICOVCAN colegiado

Revisado editorialmenteFuentes oficialesActualizado Mayo 2026

Ver a tu perro sufrir una crisis convulsiva es una de las experiencias más aterradoras que puede vivir un propietario. El animal cae al suelo, se sacude de forma incontrolable, pierde el conocimiento o emite vocalizaciones angustiantes, y tú no puedes hacer nada para detenerlo. Cuando la crisis termina, el alivio se mezcla con la angustia: ¿qué ha ocurrido? ¿Volverá a pasar? ¿Mi perro tiene epilepsia?

La epilepsia es la enfermedad neurológica más frecuente en perros: afecta al 0,5-5% de la población canina. La buena noticia es que, con diagnóstico correcto y tratamiento adecuado, el 65-70% de los perros epilépticos consiguen un control aceptable de las crisis, manteniendo una excelente calidad de vida.

Este artículo te explica qué es la epilepsia canina, cómo reconocer una crisis, cómo se diagnostica y cuáles son los tratamientos más eficaces en 2026.

¿Qué es la epilepsia en perros?

La epilepsia es un trastorno cerebral crónico caracterizado por crisis epilépticas recurrentes, no provocadas y predisposición a generarlas. Una sola crisis, aunque sea grave, no es epilepsia: el diagnóstico requiere dos o más crisis no provocadas con más de 24 horas de separación, o una sola crisis con alta probabilidad de recurrencia demostrada.

Crisis epiléptica vs ataque de epilepsia

Una crisis epiléptica es la manifestación clínica de una descarga neuronal sincrónica, excesiva y anormal en el cerebro. Es un evento transitorio. La epilepsia es la enfermedad crónica subyacente que predispone a esas crisis.

Importante: no todas las crisis convulsivas son epilepsia. Pueden tener causas extracraneales (hipoglucemia, toxinas, hipocalcemia) que también producen convulsiones sin que exista epilepsia.

Clasificación de la epilepsia canina

La IVETF (International Veterinary Epilepsy Task Force) propone la clasificación más utilizada actualmente:

Por etiología

1. Epilepsia Idiopática (EI) La causa más frecuente en perros (60-70% de los casos). No hay lesión cerebral identificable ni enfermedad metabólica subyacente. Tiene fuerte componente genético.

  • Inicio entre los 6 meses y 6 años de vida
  • Neurológicamente normal entre crisis
  • Análisis y neuroimagen normales

2. Epilepsia Estructural Causada por una lesión cerebral identificable:

  • Anomalías congénitas: hidrocefalia, displasia cortical
  • Vasculares: infarto, hemorragia
  • Inflamatorias/Infecciosas: encefalitis, moquillo, toxoplasma, neospora
  • Traumáticas: traumatismo craneoencefálico
  • Neoplásicas: meningioma, glioma (más frecuentes en perros mayores de 5-6 años)
  • Degenerativas: encefalopatía de la vejez

3. Epilepsia de Causa Desconocida Crisis recurrentes sin identificar etiología estructural ni metabólica, pero sin suficiente evidencia para clasificar como idiopática.

4. Crisis Reactivas No son epilepsia propiamente dicha, pero producen convulsiones:

  • Hipoglucemia (toy breeds, insulinoma)
  • Hipocalcemia (eclampsia en perras lactantes)
  • Uremia, encefalopatía hepática
  • Intoxicaciones (metaldehído, toxinas de hongos, xilitol)
  • Hipertermia severa

Por tipo de crisis

Crisis focales (parciales) La descarga neuronal comienza en una región específica del cerebro:

  • Movimientos involuntarios de una extremidad o de la cara
  • Salivación, masticación, vocalizaciones
  • Cambios de comportamiento: miedo, agresividad, actitud de "mosca"
  • El animal puede mantener conciencia (crisis focales simples) o perderla (crisis focales complejas)

Crisis generalizadas La descarga afecta a ambos hemisferios cerebrales desde el inicio:

  • Tónico-clónicas (Grand Mal): las más frecuentes y reconocibles. Fase tónica (rigidez muscular, caída) seguida de fase clónica (pedaleo, sacudidas rítmicas)
  • Tónicas: solo rigidez, sin sacudidas
  • Clónicas: solo sacudidas rítmicas
  • Atónicas (drop attacks): pérdida súbita del tono muscular, caída sin sacudidas
  • Mioclónicas: sacudidas musculares breves, pueden ser sutiles
  • Ausencias: raras en perros, breve pérdida de contacto sin convulsión visible

Crisis focales con generalización secundaria Comienzan como focales y se generalizan. Importante identificar el inicio focal porque orienta hacia lesión estructural.

Las 3 fases de una crisis epiléptica

Reconocer las tres fases ayuda al propietario a describir correctamente la crisis al veterinario y a monitorizar la evolución:

Fase 1: Pródromos (horas-días antes)

Algunos propietarios refieren cambios de comportamiento previos a la crisis: inquietud, ansiedad, búsqueda de contacto o aislamiento. No siempre presentes ni siempre identificables. Algunos perros muestran cambios de comportamiento horas antes por alteraciones en la actividad neuronal.

Fase 2: Ictal (la crisis en sí, segundos a minutos)

Aura (segundos antes de la crisis generalizada): muchos perros muestran brevemente inquietud, vocalizaciones, búsqueda del propietario o mirada perdida. Corresponde al inicio focal antes de la generalización.

Crisis generalizada:

  1. El perro cae de lado (decúbito lateral)
  2. Pierde el conocimiento
  3. Fase tónica: rigidez muscular extrema, opistonos (cuello en extensión), apnea
  4. Fase clónica: pedaleo rítmico de las cuatro patas, sacudidas mandibulares, salivación excesiva, micción y/o defecación involuntarias

La crisis generalizada típica dura 1-3 minutos. Si supera los 5 minutos → urgencia veterinaria (ver más adelante).

Fase 3: Postictal (minutos a horas después)

El período postictal puede ser más angustiante para el propietario que la crisis misma:

  • Confusión, desorientación, mirada perdida
  • Ceguera transitoria (ceguera poscrítica, puede durar horas)
  • Debilidad o parálisis transitoria
  • Hambre o sed extremas
  • Incontinencia
  • Comportamiento ansioso o buscador de contacto

El postictal dura habitualmente de 10-60 minutos, aunque puede prolongarse hasta 24 horas en crisis largas. La recuperación completa puede tardar hasta 24-48 horas.

Cuándo acudir urgentemente al veterinario

Lleva a tu perro a urgencias veterinarias de inmediato si:

Estado epiléptico (Emergency!)

  • Crisis que dura más de 5 minutos sin recuperación
  • Dos o más crisis en 24 horas sin recuperación completa entre ellas
  • Agrupación (cluster) de crisis: 3 o más crisis en 24 horas

El estado epiléptico (SE) es una emergencia médica con riesgo vital. La actividad convulsiva continua produce hipertermia (>41°C), hipoxia cerebral, acidosis láctica, rabdomiólisis y fallo multiorgánico. La mortalidad sin tratamiento inmediato es elevada.

Tras la primera crisis (aunque haya cedido)

Aunque sea la primera crisis y haya cedido sola, consulta con tu veterinario en las próximas 24-48 horas. La primera crisis requiere evaluación para descartar causas tratables urgentes.

Signos de alarma asociados

  • Traumatismo craneal previo
  • Posible intoxicación (xilitol, metaldehído, medicamentos humanos)
  • Diabetes mellitus, hepatopatía o nefropatía conocidas
  • Signos neurológicos persistentes tras la crisis

Diagnóstico de la epilepsia canina

El diagnóstico de epilepsia requiere un enfoque sistemático para determinar la etiología y guiar el tratamiento.

Historia clínica detallada

El veterinario necesitará:

  • Descripción de la crisis: inicio focal vs generalizado, duración, comportamiento pre/postictal
  • Frecuencia e historia de crisis anteriores
  • Edad de inicio: crucial para diferenciar epilepsia idiopática (6m-6a) de estructural (cualquier edad) o reactividad tóxica
  • Raza: algunas razas tienen predisposición genética conocida
  • Medicaciones actuales, vacunas, dieta
  • Acceso a tóxicos, plantas, medicamentos humanos

Vídeo de la crisis: si es posible y seguro, grabar en vídeo la crisis es extremadamente valioso para el diagnóstico. Hazlo con el móvil en modo amplio, sin acercarte a la cara del perro.

Exploración física y neurológica

La exploración neurológica completa entre crisis es fundamental:

  • Normal entre crisis: apoya epilepsia idiopática
  • Déficits neurológicos entre crisis: sugiere enfermedad estructural o sistémica
  • Retinopatía: puede indicar causa infecciosa o metabólica

Análisis de laboratorio básico

Hemograma, bioquímica completa (glucosa, urea, creatinina, ALT, fosfatasa alcalina, albúmina, sodio, potasio, calcio) y urianálisis:

  • Descartan causas metabólicas de convulsiones
  • Guían la seguridad de fármacos antiepilépticos
  • Obtener ANTES de iniciar el tratamiento (referencia basal)

Ácidos biliares basales y postprandiales: obligatorios en razas con predisposición a shunt portosistémico (Yorkshire Terrier, Maltés, Caniche Toy) o si hay alteración de enzimas hepáticas.

Serología de enfermedades infecciosas

En función de la zona geográfica y clínica: toxoplasma, neospora, moquillo, rickettsias, leishmania. En Canarias, leishmania y rickettsias son especialmente relevantes.

Neuroimagen: RM cerebral

La resonancia magnética (RM) cerebral es la prueba de elección para:

  • Identificar lesiones estructurales (neoplasias, malformaciones, encefalitis)
  • Evaluar el parénquima cerebral de forma no invasiva
  • Obligatoria si: inicio de crisis antes de 6 meses o después de 6 años, déficits neurológicos entre crisis, refractariedad al tratamiento, sospecha de enfermedad estructural

La RM cerebral requiere anestesia general y debe realizarse en un centro con equipo de campo magnético adecuado (mínimo 1,5 Tesla para buena resolución).

Análisis de líquido cefalorraquídeo (LCR)

Se realiza habitualmente tras la RM cerebral, con el animal ya anestesiado:

  • Evalúa inflamación, infección o procesos neoplásicos meníngeos
  • Obligatorio si la RM muestra cambios compatibles con meningitis/encefalitis

Electroencefalograma (EEG)

De uso limitado en medicina veterinaria por dificultades técnicas. Disponible en centros especializados para casos complejos. Su interpretación requiere veterinarios neurólogos con experiencia específica.

Razas con predisposición genética a la epilepsia idiopática

La epilepsia idiopática tiene un componente genético bien documentado en numerosas razas:

RazaPrevalencia en la razaGenes implicados
Labrador Retriever3%ADAM23
Border Collie9%LGI2
Beagle5-10%
Golden Retriever2-4%
Pastor Alemán2-5%
Poodle3-4%
Dachshund2-5%
Irish Wolfhound3-6%
Jack Russell Terrier2-4%
Bélgica (Tervueren)Hasta 9%ADAM23, RAPGEF5

En estas razas, el inicio de la epilepsia idiopática suele ser entre los 1-5 años, con remisión espontánea infrecuente.

Tratamiento antiepiléptico: ¿cuándo empezar?

El tratamiento antiepiléptico (TAE) crónico se recomienda en las siguientes situaciones:

  • Dos o más crisis en seis meses
  • Crisis en cluster (≥2 crisis en 24h) o estado epiléptico, aunque sea un solo episodio
  • Crisis generalizadas graves o prolongadas (>5 minutos)
  • Postictal prolongado (>24 horas)
  • Intervalo intercrítico acortándose progresivamente

Una sola crisis aislada, breve y bien tolerada, no requiere tratamiento inmediato, pero sí seguimiento estrecho.

Objetivo del tratamiento

El objetivo es una reducción ≥50% en la frecuencia de crisis con la menor cantidad de efectos secundarios posibles. La eliminación completa de las crisis es deseable pero no siempre alcanzable: el 30-40% de los perros epilépticos son refractarios a la medicación.

Fenobarbital: el fármaco de primera línea

El fenobarbital (PB) es el antiepiléptico de referencia en medicina veterinaria canina desde hace décadas y sigue siendo el tratamiento de primera línea según las guías de la IVETF (2015, actualizadas 2023).

Mecanismo de acción

El fenobarbital actúa potenciando la transmisión GABAérgica (inhibitoria) mediante la apertura de canales de cloro asociados al receptor GABA-A. También reduce la actividad de los receptores AMPA (glutamatérgicos, excitadores). El resultado es una reducción de la excitabilidad neuronal.

Dosis y posología

  • Dosis inicial: 2-3 mg/kg/12h por vía oral
  • Dosis de mantenimiento: 2-10 mg/kg/12h (ajustar por niveles séricos)
  • Nivel sérico terapéutico: 20-40 µg/ml (también expresado en µmol/L: 86-172)

Los niveles séricos se miden con el animal en estado estable (mínimo 2 semanas de dosis constante). La muestra se extrae justo antes de la dosis matutina (nivel valle) para estandarizar la medición.

Eficacia

  • 65-80% de los perros responden al fenobarbital en monoterapia
  • Reducción media de crisis del 50-75%
  • Tiempo hasta nivel estable: 2-3 semanas (hay inducción enzimática)

Efectos secundarios

Primeras semanas (transitorios):

  • Polidipsia / poliuria / polifagia (PU/PD/PF): muy frecuente, suele reducirse con el tiempo
  • Ataxia, sedación, debilidad pélvica: se normaliza en 1-2 semanas
  • Peso: vigilar, hay tendencia a engordaro

A largo plazo (requieren monitorización):

  • Hepatotoxicidad: el fenobarbital induce enzimas hepáticas y puede producir hepatopatía vacuolar o, menos frecuentemente, hepatitis grave. Monitorizar ALT, FA y ácidos biliares cada 6 meses.
  • Anemia no regenerativa: infrecuente, monitorizar hemograma
  • Pancreatitis: asociación controvertida, vigilar clínicamente
  • Disfunción tiroidea: puede reducir T4 sin hipotiroidismo real (efecto no clínico)

Monitorización recomendada:

  • Niveles séricos a las 2-3 semanas de inicio, luego cada 6 meses
  • Bioquímica completa y hemograma cada 6 meses
  • Ajuste de dosis según niveles y respuesta clínica

Bromuro potásico: segundo fármaco de referencia

El bromuro potásico (KBr) es el segundo antiepiléptico más utilizado en perros, frecuentemente en combinación con fenobarbital o como alternativa en casos de hepatotoxicidad.

Características principales

  • Mecanismo: hiperpolarización neuronal vía canales de cloro (el ion bromuro sustituye al cloro)
  • Dosis: 30-40 mg/kg/24h (o dividida en dos dosis)
  • Dosis de carga: 600-800 mg/kg distribuida en 4-5 días (para alcanzar niveles terapéuticos rápidamente)
  • Nivel terapéutico: 1,0-2,0 mg/ml (objetivo para monoterapia), 0,8-1,5 mg/ml (en combinación con fenobarbital)
  • Vida media: 25 días — los niveles tardan 3-4 meses en estabilizarse sin carga
  • Eficacia añadida al fenobarbital: control adicional del 50-60% de los perros refractarios a fenobarbital en monoterapia

Efectos secundarios del KBr

  • Pancreatitis: el efecto secundario más preocupante. Mayor riesgo con dietas altas en sal. Importante cambiar a dieta baja en cloruro sódico.
  • Sedación, ataxia: similar al fenobarbital, especialmente al inicio
  • Polidipsia/poliuria: frecuente
  • Reacciones dermatológicas (bromidismo): raras en perros, más frecuentes en gatos

Importante: El KBr NO debe usarse en gatos por riesgo de neumonía alérgica.

Levetiracetam: el tercer pilar

El levetiracetam (LEV) es el antiepiléptico de más reciente incorporación generalizada en veterinaria y ha ganado un papel importante, especialmente en:

  • Crisis en cluster como tratamiento puntual (LEV de acción rápida IV o rectal)
  • Tercer fármaco cuando fenobarbital + KBr no son suficientes
  • Alternativa en perros con hepatopatía (no hepatotóxico)
  • Epilepsia estructural

Características

  • Mecanismo: se une a la proteína SV2A en vesículas sinápticas, modulando la liberación de neurotransmisores
  • Dosis: 20 mg/kg/8h VO (formulación estándar) o 60 mg/kg/8h si no hay respuesta inicial
  • LEV XR: formulación retard, 30-40 mg/kg/12h, mejor cumplimiento
  • Nivel sérico terapéutico: 5-45 µg/ml (no siempre necesario monitorizar)
  • No hepatotóxico: ventaja importante sobre fenobarbital
  • Excreción renal: ajustar en insuficiencia renal

Efecto de la Luna de Miel (Honeymoon effect): una proporción de perros desarrolla tolerancia al LEV con pérdida de eficacia a los 3-12 meses. Monitorizar y ajustar.

Otros antiepilépticos en uso

FármacoUso principal en veterinaria canina
ZonisamidaTercer fármaco, buena tolerabilidad hepática
GabapentinaAdyuvante, principalmente analgesia neuropática; moderada eficacia antiepiléptica
PregabalinaSimilar a gabapentina, mejor biodisponibilidad
Imepitoin (Pexion®)Aprobado en Europa para EI en perros; eficacia moderada, muy bien tolerado
LacosamidaDatos emergentes, uso en refractarios
FelbamatoReservado para casos muy refractarios; hepatotoxicidad y anemia aplásica

Manejo de la crisis aguda en casa

Si tu perro tiene una crisis convulsiva en casa:

Lo que DEBES hacer:

  1. Mantener la calma: las crisis suelen ceder solas en 1-3 minutos
  2. Alejar al perro de escaleras, muebles y piscinas (riesgo de golpes o ahogamiento)
  3. Cubrir con una manta suave para mantener el calor corporal
  4. Cronometrar la duración: con el móvil o el reloj
  5. Grabar en vídeo (a distancia segura, sin acercarte a la cara)
  6. Hablar con voz tranquila al animal después de la crisis
  7. Refrescar levemente si hace calor o si la crisis es larga (paño húmedo en las almohadillas y cuello)

Lo que NO debes hacer:

  • ❌ Meter la mano en la boca del perro (no se puede "tragar la lengua", pero sí puede morderte involuntariamente)
  • ❌ Retener físicamente al animal durante las sacudidas
  • ❌ Gritar o agitar al animal
  • ❌ Administrar medicación sin prescripción veterinaria previa

Cuándo llamar o ir a urgencias AHORA:

  • Crisis que dura más de 5 minutos
  • Segunda crisis en 24 horas
  • No recupera la conciencia entre crisis
  • Temperatura rectal >39,5°C tras la crisis

Diazepam rectal o nasal en casa

En perros con historia de crisis en cluster o prolongadas, el veterinario puede prescribir diazepam rectal (0,5-1 mg/kg) para administración domiciliaria como rescate. La instrucción de uso debe ser muy clara y la familia debe estar formada. También existe midazolam intranasal como alternativa.

Calidad de vida con epilepsia: vivir con un perro epiléptico

Un perro bien controlado puede tener una excelente calidad de vida. La mayoría disfruta de ejercicio, juego, interacción social y vida normal. Algunas consideraciones:

Actividades a evitar o supervisar:

  • Natación sin supervisión directa (riesgo de drowning durante crisis)
  • Alturas: escaleras sin barandilla, balcones, etc.
  • Actividades de mucho estrés (pueden precipitar crisis en algunos perros)

Dieta:

  • Dieta baja en sal si está con KBr (la sal compite con el bromuro y reduce su eficacia)
  • Cambios de dieta graduales (cambios bruscos pueden alterar los niveles de KBr)
  • Hay dietas específicas para perros epilépticos en el mercado (triglicéridos de cadena media como fuente energética neuronal)

Monitorización en casa:

  • Llevar un diario de crisis: fecha, hora, tipo, duración, postictal
  • Apps de seguimiento de epilepsia canina: ayudan a detectar patrones y a comunicar con el veterinario
  • Calendarios de medicación: la consistencia en los horarios es crítica

Aspectos emocionales:

  • El estrés del propietario puede afectar al animal; formarse bien reduce la ansiedad
  • Los grupos de propietarios de perros epilépticos (online) ofrecen apoyo emocional muy valioso

Pronóstico de la epilepsia canina

El pronóstico depende de la etiología:

TipoPronóstico
Epilepsia IdiopáticaBueno-excelente con tratamiento; 65-80% bien controlados
Epilepsia Estructural (benigna)Variable; depende de la causa subyacente
MeningoencefalitisReservado; depende de respuesta a inmunosupresión
Neoplasia cerebralGrave; supervivencia media 6-12 meses (quirúrgico) o 2-4 meses (solo médico)
Crisis Reactivas ControladasExcelente si se elimina la causa subyacente

Factores de mal pronóstico en la epilepsia idiopática:

  • Inicio antes de 1 año o después de 5 años
  • Alta frecuencia de crisis al inicio (>1 crisis/mes)
  • Necesidad de más de un fármaco desde el inicio
  • Historia de estado epiléptico

Conclusión

La epilepsia canina es una enfermedad tratable. Con un diagnóstico correcto —que descarte causas estructurales y metabólicas— y un tratamiento antiepiléptico bien ajustado, la mayoría de los perros epilépticos llevan una vida plena y feliz. El fenobarbital sigue siendo el pilar del tratamiento, y el seguimiento regular con tu veterinario es la clave para ajustar la medicación, prevenir la toxicidad y detectar cambios en el patrón de crisis.

Si tu perro ha sufrido una crisis convulsiva, no esperes: consulta con tu veterinario para iniciar el proceso diagnóstico cuanto antes. Cuanto más pronto se identifique la causa y se inicie el tratamiento adecuado, mejor será el pronóstico a largo plazo.

Información con fines divulgativos. No sustituye la consulta veterinaria. Si tu perro tiene una crisis que dura más de 5 minutos o no se recupera, acude a urgencias veterinarias de inmediato.

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