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Salud animal1 de julio de 20268 min de lectura

Moquillo canino: síntomas, contagio y qué hacer

El moquillo es una enfermedad vírica grave y muy contagiosa que afecta sobre todo a perros no vacunados. Explicamos cómo se contagia, qué síntomas vigilar en cada fase, por qué las señales neurológicas son tan serias y cómo se previene con la vacunación.

Moquillo canino: síntomas, contagio y qué hacer

Moquillo canino: síntomas, contagio y qué hacer

El moquillo es una de esas enfermedades que casi habían desaparecido de las clínicas gracias a la vacunación y que, cuando aparece, recuerda por qué esas vacunas siguen siendo tan importantes. Es una infección vírica grave, muy contagiosa y que puede afectar a varios sistemas del cuerpo del perro a la vez: respiratorio, digestivo y, en los casos más complicados, el sistema nervioso.

La buena noticia es que se previene de forma muy eficaz. La mala es que, una vez que un perro enferma, no existe un medicamento que elimine el virus, así que todo depende de un tratamiento de soporte y de la fortaleza del animal. En este artículo te explicamos cómo se contagia, qué síntomas vigilar en cada fase, qué hacer si sospechas y por qué la prevención lo es todo.


Qué es el moquillo canino

El moquillo, también llamado distemper, está causado por un virus muy contagioso que afecta principalmente a los perros. Es una enfermedad que puede atacar a la vez las vías respiratorias, el aparato digestivo y el sistema nervioso, y ese carácter multisistémico es lo que la hace especialmente seria.

Afecta sobre todo a cachorros y perros jóvenes no vacunados o con la pauta de vacunación incompleta, que es cuando el animal está más expuesto porque la protección que recibió de la madre ya ha bajado. También pueden enfermar perros adultos que nunca se vacunaron o cuyas vacunas no están al día.

No se trata de una enfermedad que se transmita a las personas: el moquillo canino afecta a los perros y a algunas otras especies animales, pero no supone un riesgo directo para la salud humana.


Cómo se contagia

A diferencia del parvovirus, que se transmite por vía fecal-oral, el moquillo se contagia sobre todo por vía respiratoria: a través de las secreciones que un perro enfermo expulsa al toser, estornudar o simplemente respirar, y que otro perro inhala al estar cerca.

Por eso los contagios son más probables en lugares donde se juntan muchos perros y donde puede haber animales sin vacunar: parques, residencias, refugios o zonas de paseo concurridas. El contacto directo entre un perro sano y otro enfermo es la principal forma de transmisión, pero las secreciones también pueden quedar en objetos y superficies compartidas.

Un perro infectado puede estar eliminando el virus y contagiando a otros incluso antes de que sus síntomas sean evidentes, lo que complica cortar la cadena de contagio.


Síntomas del moquillo: por fases

El moquillo no se presenta siempre igual, y esa es una de sus trampas. Los síntomas pueden aparecer de forma escalonada y afectar a distintos sistemas, así que conviene conocer el cuadro completo.

En una primera fase suelen aparecer signos generales e inespecíficos, parecidos a los de muchas otras infecciones:

  • Fiebre.
  • Decaimiento y falta de apetito.
  • Secreción en los ojos y en la nariz, al principio acuosa y después más espesa.
  • Tos y otros signos respiratorios.

A medida que avanza pueden sumarse síntomas digestivos, como vómitos y diarrea, que contribuyen a debilitar todavía más al animal y a deshidratarlo.

La fase más temida es la neurológica, que puede aparecer después, a veces cuando parecía que el perro empezaba a mejorar. Incluye señales como:

  • Convulsiones.
  • Temblores o tics musculares repetitivos.
  • Descoordinación y dificultad para moverse con normalidad.

Estos signos neurológicos son especialmente serios y ensombrecen el pronóstico. Si tu perro tiene convulsiones o movimientos anormales, conviene saber cómo actuar y acudir al veterinario cuanto antes.

Un signo clásico asociado al moquillo es el engrosamiento y endurecimiento de la piel de la nariz y de las almohadillas de las patas, motivo por el que en inglés se conoce a esta enfermedad como "hard pad disease".


Qué hacer si sospechas que tu perro tiene moquillo

Ante un cachorro o un perro no vacunado con fiebre, secreciones en ojos y nariz, apatía y tos —y más aún si aparecen vómitos, diarrea o signos nerviosos—, lo prudente es no dejarlo pasar:

  1. Llama al veterinario el mismo día y explica los síntomas y el estado de vacunación del perro.
  2. Avisa de que sospechas de moquillo antes de acudir, para que te indiquen cómo entrar sin exponer a otros animales de la clínica.
  3. Aísla a tu perro de otros perros mientras tanto, ya que la enfermedad es muy contagiosa.
  4. No lo mediques por tu cuenta: es el veterinario quien debe valorar y decidir el tratamiento.

En el moquillo, como en tantas urgencias, actuar pronto marca la diferencia. Si dudas de si lo que le pasa a tu perro es una urgencia, te ayudará leer qué hacer ante una urgencia veterinaria.


Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico lo realiza el veterinario a partir de los síntomas, la historia del animal (sobre todo su estado de vacunación) y las pruebas que considere necesarias para confirmar la sospecha y descartar otras enfermedades con signos parecidos.

No existe un fármaco que elimine el virus del moquillo. El tratamiento es de soporte: se dirige a mantener al perro hidratado, controlar los síntomas, tratar las infecciones añadidas que puedan aparecer y darle al organismo las mejores condiciones para defenderse. En muchos casos, sobre todo cuando el perro está muy afectado, este cuidado se realiza con el animal ingresado.

El pronóstico depende mucho de cada caso, de la fase en la que se diagnostique y de si aparecen o no signos neurológicos. Por eso el veterinario es quien debe valorar la situación de forma individual y explicar qué se puede esperar en cada momento.


Cómo se previene: la vacunación

La forma realmente eficaz de proteger a un perro frente al moquillo es la vacunación. La vacuna del moquillo forma parte de las vacunas básicas del perro y se incluye en la vacuna polivalente que se administra a los cachorros dentro de su calendario inicial, con las revacunaciones posteriores que corresponda.

Mantener la pauta al día es lo que permite que la enfermedad siga siendo hoy poco frecuente. Puedes consultar los detalles en nuestras guías sobre el calendario de vacunación del cachorro y sobre las vacunas obligatorias y recomendadas del perro.

Mientras un cachorro no ha completado su pauta, conviene ser prudente con los sitios donde se junta con otros perros que puedan no estar vacunados, igual que se recomienda con el parvovirus.


Preguntas frecuentes

¿El moquillo se cura? No hay un medicamento que elimine el virus, pero con tratamiento de soporte iniciado a tiempo algunos perros se recuperan. El desenlace depende mucho de cada caso y empeora cuando aparecen signos neurológicos, por lo que el veterinario es quien debe valorar el pronóstico de forma individual.

¿En qué se diferencia del parvovirus? Son dos enfermedades víricas distintas. El moquillo se contagia sobre todo por vía respiratoria y puede afectar a varios sistemas, incluido el nervioso; el parvovirus se transmite por vía fecal-oral y provoca principalmente una gastroenteritis grave. Ambas son especialmente peligrosas en cachorros no vacunados y ambas se previenen con la vacunación.

¿Un perro vacunado puede contagiarse? El riesgo es mucho menor en un perro que tiene su pauta de vacunación completa y al día. El periodo de mayor vulnerabilidad es mientras el cachorro todavía no ha terminado su calendario inicial, cuando la protección de la madre ya ha bajado.

¿El moquillo contagia a las personas? No. El moquillo canino afecta a los perros y a algunas otras especies animales, pero no se transmite a las personas.

¿Por qué a veces aparecen síntomas nerviosos cuando el perro parecía mejorar? Porque el moquillo puede evolucionar por fases y los signos neurológicos pueden manifestarse más tarde, incluso cuando los síntomas iniciales habían mejorado. Por eso conviene mantener la vigilancia y el seguimiento veterinario aunque parezca que el perro se recupera.

¿Puedo prevenir el moquillo sin vacunar? No de forma fiable. Evitar el contacto con perros enfermos ayuda, pero la única protección realmente eficaz es la vacunación dentro del calendario correspondiente. Ninguna medida de higiene sustituye a la vacuna.


Cuándo buscar un veterinario

Si tu perro, y sobre todo si es un cachorro o no está vacunado, presenta fiebre, secreciones en ojos y nariz, tos, apatía y falta de apetito —y más aún si aparecen vómitos, diarrea, temblores o convulsiones—, acude al veterinario el mismo día y avisa de que sospechas de moquillo para que te indiquen cómo entrar sin exponer a otros animales.

Para encontrar una clínica veterinaria o un servicio de urgencias cerca de ti, puedes buscar por ciudad en nuestro directorio de veterinarios y contactar directamente con el profesional que mejor se adapte a tu caso.

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