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Endocrinología VeterinariaMayo 202612 min

Enfermedad de Addison en perros: síntomas, diagnóstico y tratamiento (2026)

La enfermedad de Addison es poco frecuente pero potencialmente fatal si no se diagnostica. Cómo reconocer la crisis addisoniana, qué pruebas confirman el diagnóstico y qué tratamiento permite una vida normal.

Contenido editorial·Revisado en Mayo 2026·Blog veterinario
Enfermedad de Addison en perros: síntomas, diagnóstico y tratamiento (2026)

Por el equipo editorial

Equipo editorial — Dame un veterinario

Redacción y revisión veterinaria · ICOVCAN colegiado

Revisado editorialmenteFuentes oficialesActualizado Mayo 2026

La enfermedad de Addison (hipoadrenocorticismo) es la contraparte opuesta a la enfermedad de Cushing: en lugar de exceso de cortisol, hay una producción insuficiente de hormonas adrenales. Es mucho menos frecuente que el Cushing, pero potencialmente más peligrosa en su presentación aguda. La buena noticia: una vez diagnosticada, es perfectamente manejable con tratamiento de por vida.

Qué es la enfermedad de Addison

Las glándulas adrenales (suprarrenales) producen dos tipos de hormonas esenciales:

  • Glucocorticoides (cortisol): regulan el metabolismo de glucosa, proteínas y grasas; modulan la respuesta al estrés e inflamación.
  • Mineralocorticoides (aldosterona): regulan el equilibrio de sodio y potasio, y por tanto el volumen de sangre y la presión arterial.

En la enfermedad de Addison, la corteza adrenal no produce suficientes de estas hormonas (generalmente ambas, aunque hay formas atípicas que solo afectan a los glucocorticoides).

Causas

  • Forma primaria: destrucción de la corteza adrenal (la más frecuente en perros). En la mayoría de los casos es de origen inmunomediado (el sistema inmune ataca la glándula). Otras causas: infecciones, neoplasia, trauma.
  • Forma secundaria: fallo hipofisario con producción insuficiente de ACTH (hormona que estimula las adrenales). Causa frecuente: interrupción brusca de tratamiento con corticoides.
  • Forma atípica: solo afecta a los glucocorticoides (las analíticas de electrolitos son normales, lo que complica el diagnóstico).

Razas predispuestas

  • Labrador Retriever
  • Portuguese Water Dog (alta prevalencia, base genética identificada)
  • Standard Poodle
  • Bearded Collie
  • Rottweiler
  • West Highland White Terrier

Es más frecuente en hembras de mediana edad (4-7 años), aunque puede afectar a cualquier perro.

Síntomas: el "gran imitador"

La enfermedad de Addison es conocida como el "gran imitador" porque sus síntomas son inespecíficos y pueden confundirse con multitud de enfermedades. Esto explica por qué a menudo el diagnóstico se retrasa.

Presentación crónica o subaguda (la más frecuente)

Los síntomas aparecen gradualmente y pueden ser episódicos (mejoran y empeoran):

  • Letargia y debilidad que varía de un día a otro (los propietarios describen "días buenos y días malos" sin explicación clara)
  • Vómitos y diarrea recurrentes
  • Anorexia y pérdida de peso progresiva
  • Polidipsia y poliuria (beber y orinar más)
  • Temblores musculares
  • Bradicardia (frecuencia cardíaca baja)
  • Dolor abdominal
  • Carácter deprimido, menos interés en actividades habituales

Un dato orientativo: los síntomas mejoran temporalmente con fluidoterapia o corticoides, lo que puede dar pistas.

Crisis addisoniana (emergencia)

Si el diagnóstico no se realiza a tiempo o si el perro ya diagnosticado sufre un estrés importante sin ajuste de medicación, puede desarrollarse una crisis addisoniana aguda:

  • Colapso o incapacidad de mantenerse de pie
  • Shock hipovolémico: membranas mucosas pálidas, tiempo de relleno capilar prolongado, pulso débil
  • Hipotermia (temperatura corporal muy baja)
  • Bradicardia severa (debida a la hiperpotasemia)
  • Vómitos y diarrea graves
  • Inconsciencia

La crisis addisoniana es una emergencia veterinaria que requiere tratamiento inmediato.

Diagnóstico

Hemograma y bioquímica: primeras pistas

En el Addison clásico, la analítica muestra alteraciones características:

  • Hiponatremia (sodio bajo) y hiperpotasemia (potasio alto): la alteración más sugestiva
  • Ratio Na:K < 27 (normal > 27): altamente sospechoso de Addison
  • Azoemia prerrenal (BUN y creatinina elevados por hipovolemia)
  • Hipoglucemia (glucosa baja, especialmente en crisis)
  • Linfocitosis y eosinofilia (paradójicamente, sin estrés: en la mayoría de enfermedades los linfocitos y eosinófilos bajan)

Prueba de estimulación con ACTH: diagnóstico definitivo

La prueba de estimulación con ACTH es el test de referencia para confirmar el Addison:

  1. Se toma una muestra de cortisol basal.
  2. Se administra ACTH sintética por vía intravenosa o intramuscular.
  3. Una hora después se mide el cortisol de nuevo.

Interpretación:

  • Cortisol post-ACTH < 55 nmol/L (< 2 μg/dL): confirma hipoadrenocorticismo
  • En un perro sano, el cortisol post-ACTH sube claramente (> 200 nmol/L o > 7 μg/dL)

La prueba es sencilla, económica y definitiva. Se puede realizar incluso durante la crisis aguda (no hay que esperar a estabilizar al animal).

Diagnóstico por imagen

La ecografía abdominal puede mostrar glándulas adrenales pequeñas (por atrofia) en el Addison primario. Sin embargo, la imagen normal no descarta el diagnóstico (las glándulas pueden parecer normales al inicio).

Tratamiento

Tratamiento de emergencia (crisis addisoniana)

La crisis es una emergencia. El tratamiento inmediato incluye:

  1. Fluidoterapia intravenosa intensiva con suero fisiológico (0,9% NaCl): corrige la hipovolemia, la hiperkalemia y la hiponatremia gradualmente.
  2. Glucocorticoides IV: dexametasona (primera elección en la crisis porque no interfiere con la prueba ACTH) o hidrocortisona.
  3. Monitorización electrocardiográfica: la hiperpotasemia puede causar arritmias potencialmente fatales.
  4. Glucosa IV si hay hipoglucemia severa.
  5. Tratamiento de soporte: antieméticos, protección gástrica.

Con tratamiento adecuado, la respuesta suele ser espectacular en 12-24 horas.

Tratamiento de mantenimiento

Una vez estabilizado y confirmado el diagnóstico, el perro necesita tratamiento de por vida:

Mineralocorticoides (para el Addison primario)

  • Desoxicorticosterona pivalato (DOCP/Zycortal): inyección subcutánea cada 25-30 días. Actualmente el tratamiento de elección por su comodidad y estabilidad de niveles. No requiere pastillas diarias.
  • Fludrocortisona (Florinef): alternativa oral diaria. Menos cómoda pero útil cuando DOCP no está disponible.

Glucocorticoides (siempre necesarios en Addison primario y secundario)

  • Prednisolona: 0,1-0,2 mg/kg/día oral. Dosis baja de mantenimiento.
  • En momentos de estrés (cirugía, enfermedad, viaje intenso): duplicar o triplicar la dosis temporalmente ("regla de estrés").

Formas atípicas (solo déficit de glucocorticoides)

Solo necesitan prednisolona de mantenimiento. Sin embargo, el 30-40% de los perros con Addison atípico desarrollan déficit mineralocorticoide con el tiempo, requiriendo añadir mineralocorticoide.

Monitorización y seguimiento

  • Electrolitos (Na, K) a las 2 semanas del inicio de DOCP, luego en cada revisita.
  • Ajuste de dosis de DOCP: basado en la ratio Na:K (objetivo: 27-35).
  • Analítica completa 1-2 veces al año.
  • Regla de estrés: el propietario debe conocer cuándo duplicar la prednisolona (veterinario, viaje largo, susto intenso, enfermedad intercurrente).

Calidad de vida y pronóstico

El pronóstico del perro adisoniano correctamente tratado es excelente. La esperanza de vida es comparable a la de perros no afectados. Los propietarios aprenden rápidamente a manejar la medicación y reconocer cuándo el perro necesita más dosis o atención veterinaria urgente.

Los únicos puntos críticos son:

  • No olvidar las inyecciones de DOCP (se suele poner en la revisita veterinaria mensual)
  • Aplicar la regla de estrés en situaciones de demanda elevada
  • Acudir rápidamente si el perro se descompensa (vómitos persistentes, colapso)

Preguntas frecuentes sobre el Addison canino

¿El Addison es hereditario?

En algunas razas (Portuguese Water Dog, Bearded Collie) hay evidencia de base genética. Se recomienda no reproducir perros afectados.

¿Mi perro puede vacunarse estando en tratamiento?

Sí. La prednisolona a dosis bajas de mantenimiento no produce inmunosupresión significativa. Las vacunas estándar pueden aplicarse sin problemas. Informar siempre al veterinario de la medicación.

¿Puede el Addison confundirse con el Cushing?

Son enfermedades opuestas (exceso vs. déficit de cortisol), pero los síntomas inespecíficos pueden generar confusión inicial. La prueba de estimulación con ACTH distingue claramente ambas (en el Cushing, el cortisol sube demasiado; en Addison, no sube).

¿Cuánto cuesta tratar el Addison?

El coste mensual orientativo: DOCP (~50-80 € cada 25-30 días) + prednisolona (muy económica) + revisita mensual para la inyección y control de electrolitos. Es un compromiso económico moderado y permanente, pero muy manejable.

Conclusión

La enfermedad de Addison es un desafío diagnóstico pero un éxito terapéutico. El mayor riesgo es no diagnosticarla: el perro con Addison sin tratar está en peligro en cualquier momento de estrés. Diagnosticada y tratada, el animal lleva una vida completamente normal.

Si tu perro tiene episodios repetidos de debilidad, vómitos y letargia sin causa clara, habla con tu veterinario sobre descartar esta enfermedad.

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Artículo elaborado por el equipo editorial de Dame un veterinario. La información tiene carácter divulgativo y no sustituye a la evaluación clínica y el tratamiento veterinario individualizado.

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